ORIGEN DEL PERRO
Todavía no se ha podido demostrar con exactitud el origen de los antecesores del perro actual y su aparición como animal domestico.
En cierta medida, lo único seguro es que puede considerárselo descendiente del lobo (canis lupus). Las razas actuales se desarrollaron a partir de este pasando por el Canis Putiatini y el llamado perro de la Edad de Bronce. La cuna de nuestro perro primitivo seria Euracia.
Solo podemos conjeturar como se produjo su acercamiento al hombre. Quizá los ¨perros salvajes¨ de entonces siguieran al hombre en sus cacerías y expediciones a una respetuosa distancia y merodearan en torno de sus campamentos.
Los animales feroces (y los perros se contaban entre ellos) que no despreciaban siquiera las carroñas, aprendieron pronto que a menudo quedaban restos de comida para ellos. En un principio, tal vez los hombres habrían ahuyentado a los perros salvajes, pero finalmente se habrían acostumbrado a su presencia. Quizás advirtieran también los servicios y la utilidad que podían prestarles los perros gracias a su afinado sentido del olfato y del oído que les permitía descubrir y anunciar la presa mucho antes de lo que era capaz de hacerlo el ser humano. Puede haber ocurrido que se mantuvieran en cautiverio perros pequeños o que las mujeres y los niños criaran un cachorro y de este modo se iniciara la estrecha relación entre el hombre y el perro.
Pero son meras suposiciones de lo que pudo haber sucedido.
El perro es el animal domestico más antiguo y el predilecto del hombre y se ha conservado como tal hasta la actualidad.
Se dispone de bastantes testimonios escritos sobre los perros de la antigüedad y de la edad media. En esas épocas se los comenzó a clasificar de acuerdo con sus funciones. Así surgió por primera vez la denominación "perro ovejero" o pastor. A partir de los ovejeros y perros guardianes de la edad media se desarrollaron los ovejeros actuales encabezados, por orden de preferencia, por el ovejero alemán.
